Capítulo 59: Patria E Intereses - Page 2 of 8

- Sí, ¡vaya Ud. a contradecirlos!. ¡Cuándo todo tiembla y se mueve, quién escribe garabatos!. Nada, el P. Secchi... [10]

Y sonríen con soberano desprecio.

- Pero y ¿los temporales?, y ¿los báguios? [11] –pregunta otro con ironía sarcástica- ¿no es eso divino?.

- ¡Cualquier pescador los pronostica!.

- Cuando el que gobierna es un tonto... ¡dime cómo tienes la cabeza y te diré cómo es tu pata!. Pero verán Uds. si los amigos se favorecen unos a otros: los periódicos casi piden una mitra para el P. Salví.

- Y ¡la va a tener!. ¡Se la chupa!.

- ¿Lo crees?.

- ¡Pues no!. Hoy por cualquier cosa la dan. Yo sé de uno que con menos se la caló: escribió una chabacana obrita, demostró que los indios no eran capaces de otra cosa más que de ser artesanos... ¡psh!, ¡viejas vulgaridades!.

- ¡Es verdad!. ¡Tantas injusticias dañan a la Religión! –exclamaba otro-; si las mitras tuvieses ojos y pudiesen ver sobre que cráneos...

- Si las mitras fuesen objetos de la Naturaleza –añadía otro con voz nasal-, Natura abhorret vacuum... [12]

- ¡Por eso se las agarran; el vacío las atrae! –contestaba otro.

Estas y otras cosas más se decían en los conventos y hacemos gracia a nuestros lectores de otros comentarios con colores políticos, metafísicos o picantes. Conduzcamos al lector a casa de un particular, y como en Manila tenemos pocos conocidos, vamos a casa de Capitán Tinong, el hombre agasajador, que vimos convidando con insistencia a Ibarra para que le honrase con su visita.

En el rico y espacioso salón de su casa en Tondo, está Capitán Tinong sentado en un ancho sillón, pasándose las manos por la frente y la nuca en ademán de desconsuelo, mientras su señora, la Capitana Tinchang, lloraba y le sermoneaba delante de las dos hijas, que oían desde un rincón mudas, atontadas y conmovidas.

- ¡Ay, Virgen de Antipolo! –gritaba la mujer-. ¡Ay, Virgen del Rosario y de la Correa!, ¡ay!, ¡ay!. Ntra. Sra. de Novaliches!.

- ¡Nanay! [13] –repuso la más joven de las hijas.

- ¡Ya te lo decía yo! –continuó la mujer en tono de recriminación-, ¡ya te lo decía yo!, ¡ay Virgen del Carmen, ay!.

[10] El jesuita Secchi fué un famoso astrónomo italiano del siglo XIX.

[11] Baguio es tifón en tagalog. Se puede ver una descripción de lo que es un tifón tropical del Pacífico en vientos y tifones, escrito por este editor en referencia al viaje de Goiti y Salcedo a Manila.

[12] Frase de los Físicos de Aristóteles, en latín: la naturaleza aborrece el vacío. Rizal hace decir a un personaje que si las mitras (el tocado de los obispos) fueran seres de la naturaleza, como la naturaleza aborrece el vacío, nunca llegaría una a tocar la cabeza del P. Salví porque estaba vacía.
Aunque Aristóteles escribió en griego y sus obras se perdieron prácticamente para occidente después de la caída del imperio romano, sus tratados se empezaron a conocer otra vez en los siglos XI y XII en latín gracias a traducciones y comentarios de sabios árabes españoles de la escuela de traductores de Toledo como el cordobés Abul Walid Mahommed Ibn Achmed Ibn Mahommed Ibn Roschd. Su nombre corto es Ibn o Ibnu Roshd, pero es más conocido por su trasliteración hispana de Averroes (1126-1198).

[13] Manera cariñosa de llamar a la madre en tagalog, equivalente al español mamá.

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ligaw-tingín