Capítulo 57: ¡Vae Victis! - Page 8 of 8

- ¿Quién os mandó que atacáseis el cuartel?.

- ¡Nadie, señor!.

- ¿Cómo nadie?. ¡No mientas, que te van a meter en el pozo!. ¿Quién os ha mandado?. ¡Dí la verdad!.

- ¡La verdad, señor!.

- ¿Quién?.

- ¡Quién, señor!.

- Te pregunto quién os ha mandado hacer la revolución.

- ¿Cuál revolución, señor?.

- Eso, porque estabas tú anoche en el patio del cuartel.

- ¡Ah, señor! –exclamó ruborizándose Andog.

- ¿Quién tiene pues la culpa de eso?.

- ¡Mi suegra, señor!.

Risa y sorpresa siguieron a estas palabras. El alférez se paró y miró con severos ojos al infeliz, que creyendo que sus palabras habían producido buen efecto, continuó más animado.

- Sí, señor: mi suegra no me da de comer otra cosa que todo lo podrido e inservible; anoche, cuando vine, me dolió el vientre, vi el patio del cuartel cerca, y me dije: “Es de noche, nadie te verá”. Entré... y cuando me levantaba, resonaron muchos tiros; ataba mis calzones.

Un bejucazo le cortó la palabra.

- ¡A la cárcel! –mandó el alférez-; esta tarde ¡a la Cabecera!.

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